Autoestima: conocernos más allá de nuestras exigencias
Más allá de la exigencia
Con frecuencia asociamos la autoestima al rendimiento: sentirnos bien con nosotros mismos cuando logramos algo, y mal cuando no. Esta lógica puede volverse agotadora y dejar poco espacio para un vínculo interno más amable.
Un vínculo que se construye
La autoestima no es un rasgo fijo con el que se nace, sino algo que se va construyendo a lo largo de la vida, a partir de experiencias, vínculos y también de cómo nos hablamos a nosotros mismos.
Correrse de la autocrítica constante
Aprender a observar la propia autocrítica, sin dejarse arrastrar por ella, puede abrir la puerta a una relación con uno mismo menos exigente y más sostenible en el tiempo.
Este artículo tiene fines informativos y no reemplaza una consulta profesional ni constituye un diagnóstico. Si te gustaría trabajar sobre tu autoestima en un espacio terapéutico, podés escribirme para conversarlo.





